Amigos inseparables


Carla y Pablo eran amigos desde muy pequeños. Sus madres habían sido también amigas desde la infancia y ellos habían permanecido fieles a esa tradición. Se llevaban muy bien y se querían muchísimo y se pasaban todo el día unidos. Iban juntos a la escuela, hacían la tarea en el mismo lugar, jugaban, charlaban. Eran inseparables.

Un día algo pasó entre ellos que torció rotundamente aquella relación. Por mucho que sus madres intentaron que resolvieran el problema, Carla y Pedro dejaron de verse y de ser amigos.

Muchísimos años más tarde, cuando ya ambos habían crecido y llevaban una vida adulta, volvieron a encontrarse de casualidad. Cuando Carla encontró a Pedro sintió por él un amor tan intenso que no pudo evitarlo y lo besó. Pedro se quedó paralizado. ‘Ahora que ya tengo una familia y que las cosas me van bien quieres que estemos juntos cuando fue esa la razón por la que dejaste de hablarme hace tantos años…’ Y se fue muy enojado.

Cuatro meses más tarde la llamó por teléfono y le pidió que se encontraran. ‘Carla, has sido lo más bonito que me ha dado la vida pero también lo que más daño me ha hecho por eso quiero compartir el resto de mi vida contigo’. Y a partir de ese día volvieron a ser esos niños inseparables, capaces de jugárselo todo el uno por el otro.

Escrito por Tes Nehuén en Cuentos de amor.

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