April la cenicienta.


April era una bella joven a la que desde que su memoria podía recordar, le había sido negada su libertad: April era una esclava. Cuando tenia 13 años fue vendida a la Condesa Marriege, quien junto con sus dos hijas la trataban peor que si fuera una piedra en el zapato. Iniciaba su día a las 4 de la mañana, se encargaba de calentar el agua para los baños, hacía el desayuno, daba de comer a los animales, limpiaba y barría los pasillos, los baños y el comedor para que todo estuviera impecable para cuando la condesa y sus hijas despertaran. Por 4 años y cada hora del día tuvo que soportar los gritos y ordenes de las damas de la casa, quienes la apodaban cenicienta por su ropa sucia y llena de cenizas y hollín de la mansión.

Cierta mañana el vocero del reino tocó a la puerta, entregándole una invitación para celebrar el cumpleaños numero 18 del príncipe, quien tendría que escoger una esposa de entre todas las damas solteras del pueblo. Las hijas de la condesa estaban más que emocionadas, pues eran unas jóvenes muy bellas y seguramente al príncipe no le serian indiferentes. April, por otro lado estaba sumamente irritada, ya que una fiesta supondría más ordenes y gritos. La historia cambió cuando se enteró que también podía ir a la fiesta. Cogió retazos de tela y elaboro un vestido hermoso, se bañó quitando todo resto de hollín del cuerpo y peinó de una forma sublime, su reflejo en el espejo le gritaba la verdad: Era bellísima.

Llego al palacio y atrajo la mirada de todos los presentes, el príncipe en cuanto la vio se quedó pasmado con tanta belleza y bailo con ella cada una de las piezas que la banda tocó. A pesar de su envidia y recelo, las otras damas del pueblo estaban felices por la pareja que parecía enamorada. A la media noche, el príncipe anunció su compromiso con April, quien dejó de ser una esclava para convertirse en una princesa.

Escrito por Vuelapluma en Cuentos de La Cenicienta, Los mejores cuentos.

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