El árbol derecho y el árbol torcido


Una madre, trataba de encontrar la mejor manera, para enseñarle a su pequeña, que echar una mano en las tareas de la casa, puede ser algo bueno y divertido.
Tras mucho reflexionar, tuvo una genial idea, hacerle amenas y sencillas, todas las tareas que quería que desempeñase, por medio de pequeñas historias.
Un bonito día de paseo, se encontraron en una calle, con dos árboles, uno era grande, fuerte y precioso, el otro por el contrario, estaba seco, feo y torcido.
Aprovechando la oportunidad que se le abría, decidió usar como ejemplo a los 2 árboles, para que la niña, comprendiera al fin, lo que su madre quería decirle.
Mirándola largo rato, por fin le dijo:
-Mira, hija, ¿ves ese árbol tan grande y hermoso? Es así, porque desde que era un pequeño brote, se preocuparon por darle los cuidados adecuados y se preocuparon porque ahora sea tan fuerte y tenga esas ramas y flores tan bonitas. Esto mismo pasa con las personas, cuando somos pequeños, nuestros papas nos cuidan y enseñan a que tenemos que hacer todo lo que nos manden, aunque nos pueda resultar pesado.
Si conseguimos hacerlo, podremos llegar a ser buenas personas, si elegimos el camino contrario, nuestra vida será como la de ese árbol feo y torcido. Así que no te enfades cuando te diga que tienes que ayudarme.
La niña, entusiasmada con las palabras de su madre, prometió ser más obediente y ayudarle en todo lo que pidiera.

Escrito por Lucky en Los mejores cuentos.

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