El campesino y el diablo


Había una vez un simpático campesino, al que todo el mundo conocía por su aguda inteligencia y su capacidad para sacar ventaja de toda situación. Muchas son las historias que cuentan de él, pero ninguna hay, como aquella en la que consiguió burlar al mismo diablo.

Un tarde, mientras admiraba con orgullo el trabajo del día, se dio cuenta de que en una de sus tierras, había un extraño resplandor. Al acercarse al lugar, descubrió a un pequeño diablillo, con el que comenzó a entablar esta conversación:

-¿Qué estás guardando bajo debajo de ti? ¿Se trata de algún tesoro?

-No debería decírtelo, pero estás en lo cierto, guardo el más grande tesoro que puedas imaginar.

-Siendo así, ese tesoro es mío, puesto que está dentro de mis tierras

-Será tuyo, siempre y cuando me des la mitad de los frutos de estas tierras durante 2 años.

-No hay problema, pero para evitarnos malentendidos, yo me quedaré con la parte de arriba y tú con la de abajo.

El incauto diablillo aceptó encantado el trato, sin saber que el campesino había plantado remolachas, cuyas hojas a la hora de la cosecha están secas y amarillas. Al ver que su trozo de terreno no tenía nada que cosechar, se fue muy enfadado, pidiéndole al campesino el cambio de la tierra.

En esta ocasión el campesino sembró un hermoso trigo, que segó antes de que llegara el diablo. Cuando este llegó y no vio nada más que la tierra vacía, se marchó muy enfadado, para no volver jamás.

Así fue como el campesino se hizo con el tesoro, sin pagar nada a cambio.

Escrito por Lucky en Cuentos de fantasía, Cuentos maravillosos, Los mejores cuentos.

Los últimos cuentos publicados en tu correo electrónico:
Buscador de cuentos