El hadita de las almohadas


Hace algún tiempo, los niños del mundo, desconocían la diferencia entre las acciones buenas y las malas. Es por ello, que las hadas trabajaban sin descanso, para ayudarles a comportarse mejor.
Por suerte, una de las hadas, cuyo nombre era Chispa, tuvo la genial idea de fabricar una almohada, que le ayudara a que los niños supieran distinguir entre las malas y buenas acciones.
Para saber si iba a poder ayudar a muchos niños, decidió, que la primera en usarla, fuera Alicia, una de las niñas a las que más cariño tenía.
Cuando se iba a dormir, la almohada, siempre le decía:
-Dime, Alicia ¿qué acciones has realizado hoy?
Alicia, empezaba a decirle todo lo que había hecho en el día, si era malo, la almohada se movía inquieta y no la dejaba conciliar el sueño, por el contrario, si le decía cosas buenas, la almohada se quedaba tranquila, brotando de ella una bonita melodía que la ayudaba a dormir mejor.
Cuando el tiempo fue pasando, Alicia, consiguió que de almohada, brotara todas las noches la melodía, así que Chispa, pensó que era el momento de seguir ayudando a otros niños.
Alicia, estaba muy asustada por si se olvidaba de todo aquello que le había enseñado su almohada, pero al poco tiempo, descubrió que era capaz de distinguir las buenas de las malas acciones por si misma y le dio las gracias a su hada, por ayudarla.

Escrito por Lucky en Cuentos para dormir.

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