El patito Alfred


En un escondido lugar del bosque Raglan, una pareja de patos esperaba con impaciencia la llegada de sus patitos. Tras horas de espera, en los que papa Pato comenzaba a perder la paciencia, cuatro preciosos pequeños corrieron a saludarlo.

Una vez que comprobó que todos estaban bien, fue a felicitar a mama Pata. En estas estaban, cuando el último huevo que quedaba en el nido comenzó a eclosionar. Un huevo, del que salió un enorme pato de color blanco, que en nada se parecía a sus otros hermanos.

Al ver semejante animal, papa Pato comenzó a preguntarle a su esposa por la procedencia de ese patito. Algo a lo que nuestra pata fue incapaz de responder, ya que ella no recordaba haber puesto ese enorme huevo. Muy enfadado, pues pensaba que su esposa lo había engañado, se marchó dejando atrás a su nueva familia.

Pasados unos minutos, la pata y sus 4 patitos, se fueron a dar su primer baño acompañados por el extraño de color blanco. Un acompañamiento que duro muy poco, ya que la mama Pata echo en cuanto pudo a aquel extraño patito.

Sin nadie que lo quisiera, buscó refugio en un nido cercano de pajarillos, del que su madre también echó, ya que le robaba la comida a sus pequeños. Tras mucho caminar, se sentó en la orilla de un lago para llorar por su triste destino e inesperadamente escuchó un ruido muy familiar. Un ruido, que procedía de una familia de cisnes que nadaban en el lago, en la que Alfred pudo integrarse y vivir feliz para siempre.

Escrito por Lucky en Cuentos del Patito Feo.

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