El verdadero Pinocho


Hace muchos años, un carpintero al que todos sus vecinos llamaban Cereza (por el gran parecido de su nariz con uno de estos frutos) obtuvo en una serrería, un enorme pedazo de madera con el que pretendía hacer una mesa.

Tras prepararlo y empezar a cortar las partes que no iba a necesitar, se dio cuenta de la madera podía hablar. Un hecho que le asusto de tal manera, que en cuanto se presentó su amigo Gepeto en el taller para pedirle material para construir un muñeco, no dudo un momento en regalarle el encantado madero.

Sin sospechar lo que le esperaba, el inocente Gepeto se marchó hasta su taller, para comenzar a tallar el muñeco con el que pretendía hacerse rico. Después devastarlo y trazar las líneas más básicas, comenzó a esculpir todas las partes de su cuerpo. Al llegar a las piernas, el pequeño muñeco al que había dado el nombre de Pinocho, se escapó a toda velocidad del taller.

Cuando el pobre Gepeto se dio cuenta de su acción, salió detrás de él, dando grandes gritos para que alguien detuviera a su creación. Afortunadamente para el carpintero, un policía que por allí pasaba, consiguió atraparlo antes de que saliera de la ciudad, devolviéndole al revoltoso pequeño a su legítimo dueño.

Escrito por Lucky en Cuentos de Pinocho.

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