La corneja y el cuervo


Hace mucho tiempo, una pequeña y oscura corneja, vivía consumida por los celos, que le provocaban sus vecinos los cuervos. ¿Qué le empujaba a sentir tal envidia? La capacidad que tienen estos animales para servir como mensajeros de todo tipo de augurios para los hombres.

 

Con el entendimiento totalmente nublado por el resentimiento, voló hasta la rama más próxima de un camino y se posó allí, esperando a que pasara por el lugar, alguno de los habitantes de la zona. Tras un rato esperando, pudo divisar a lo lejos, un pequeño grupo de peregrinos aproximándose a su situación.

 

Cuando observo que estaban lo suficientemente cerca para escucharla, comenzó a dar unos graznidos tan desagradables, que una pequeña parte del grupo comenzó a alejarse todo lo deprisa que pudieron de tan molesto animal. El más retrasado de todos, el cual conocía bien los sonidos de la naturaleza, les dijo:

 

-Compañeros, no huyáis de esa manera, ya que aunque este escandaloso animal os parezca un cuervo, no es más que una inocente corneja. Parad de correr, puesto que sus graznidos, nada malo os anuncian.

 

Moraleja: No te dejes llevar por la envidia, si no posees conocimientos o capacidades superiores a los que mejor están preparados, ya que lo único que acabarás consiguiendo, es poner de manifiesto tu ignorancia.

Escrito por Lucky en Cuentos con moraleja, Cuentos de animales.

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