La cueva tenebrosa


La gente del pueblo comentaba, que quien se adentraba en la cueva tenebrosa, nunca regresaba, la última cosa que se escuchaba era el grito del pobre infeliz y unas grandes carcajadas.
Todos estaban tan aterrorizados, con la idea de que el temible monstruo saliera a la superficie, que todos los días depositaban en la boca de la cueva, gran cantidad de presentes y viandas, de las que nada más se sabía.
Al poco tiempo, un muchacho, que no creía estas historias, decidió que era hora de ir en búsqueda del monstruo e intentar derrotarle.
Sin pensárselo demasiado, se adentró en la cueva, acompañado de una tea y comenzó a charlar con el monstruo para encontrar una solución. Al iniciar su dialogo, las carcajadas del monstruo se escuchaban más y más, hasta que todo quedó en silencio. El chico, siguió su marcha, hasta alcanzar una gran sala, en la que parecía ver al monstruo, continuando hacia su posición, notó que algo le arrastraba hacia un hueco de la piedra.
Cual fue su sorpresa, cuando en lugar de la muerte, se haya en medio de una gran celebración de toda esa gente que un día se había adentrado en la cueva y nunca había regresado y que le contaron que ese sitio era un invento de un viejo alcalde para mostrar que el miedo, no existe.

Escrito por Lucky en Cuentos de miedo.

Buscador de cuentos