La gallina de los huevos de oro


Hace muchos, muchos años, vivía en un pequeño pueblecito de las montañas, un labrador tan pobre, que a duras penas podía conseguir algo para comer todos los días. Tanta pena daba, que un buen día, mientras estaba trabajando las pocas tierras que poseía, se le apareció un pequeño duende, que le dijo:

-Tranquilo, pobre labrador, no he venido a causarte ningún mal, sino a ayudarte a aliviar tu situación y crearte algo de riqueza. Esta gallina que traigo, es mágica y cada día te dará, si la cuidas bien, un huevo de oro.

Tras escuchar con atención sus palabras, volvió a su casa, para acomodar a la gallina en su nuevo hogar. A la mañana siguiente, corrió hasta el corral para ver si era cierto lo que le había contando el duende y para su sorpresa, al levantar la gallina, encontró un huevo de oro, que llevó a la ciudad para venderlo.

Fue así como gracias a la gallina y al duende, consiguió amansar una gran fortuna, con la que podía permitirse todo tipo de lujos. Cuanto más tenía, más grandes se hacían sus deseos de tener muchas más cosas. Deseos, que le llevaron a cometer la locura de matar a la pobre gallina para descubrir las riquezas, que el suponía que guardaba en su interior y que para su desgracia, solo estaban en su imaginación.

Escrito por Lucky en Cuentos infantiles, Cuentos para leer.

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