Últimos cuentos cortos publicados

La hermana malvada

Nadie había querido jamás a Paty como su hermana Azul. La adoraba despierta con todos los sentidos e incluso tenía sueños rutinarios en los que se paseaba junto a su hermana gemela en un mundo donde no había más individuos que ellas dos: y eran felices, y se querían intensamente.Pero a la luz del día las cosas eran diferentes. Azul tenía un...

La mala suerte

Cuando se hubo ido el último invitado, Flora miró hacia el techo y se dijo 'un día más que he sobrevivido'. Era su decimotercer cumpleaños. Detestaba estas fiestas pero no podía negarse a realizarlas; su madre le había explicado que no festejar era asegurarse un año de mala suerte.Pasaron los años con sus respectivos festejos de aniversario;...

Pipo, el ratón

Aunque su madre le había hecho jurar de todas las formas posibles que jamás entraría en esa casa, Pipo habría sido incapaz de cumplir tamaña promesa. Es descabellado jurar que no haremos lo que sabemos que deseamos con tanta intensidad, se decía. Que nuestros miedos guíen nuestras decisiones es descabellado y es peor que morir, reafirmaba sus ideas....


Pablito es el abismo

Pablito tenía los ojos más negros que Paula había visto jamás. Cuando él la miraba, su corazón se precipitaba sobre un abismo nulo del que no era capaz de salir ilesa, por eso intentaba no acercarse a él; no hasta que no supiera hacer algo que la rescatara de esa desesperación.Al principio ella no le hablaba porque le daban tanto miedo sus ojos...

Los dos hermanos

Hace muchísimos años en una aldea perdida en el medio de un gran reino nacieron dos hermanos con escasas horas de diferencia. Dos niños rubios de ojos muy negros y un llanto lastimero. Su madre estaba completamente sola en el mundo. Vivía en una pequeña finca rodeada de montañas y en un suelo completamente árido y allí vio nacer y comenzó a criar...

La verdadera identidad

Niebla tenía las orejas caídas y una mirada de oso penetrante. Estaba convencida de que era una loba y desde hacía unos años se había propuesto buscar a su manada. Sin embargo, pasaban los días y continuaba en esa casa, donde una familia humana la mimaba y le daba todo lo que las personas creen que necesitan los perros para vivir. Pero la vida fácil...

La caja

Cuando Paula abrió los ojos y recordó qué día era sonrió. Y cuando se irguió en la cama y se encontró con una enorme caja roja que descansaba junto a la puerta de su dormitorio, su reacción fue un veloz salto de alegría que la llevó a abrirla compulsivamente.Esto había ocurrido cuando las primeras luces del día teñían el techo de su dormitorio...

El pez amarillo

Hubo un tiempo en que Liliana odió el color amarillo. Entonces, en su plumier llevaba lápices de todos los colores menos color amarillo. Decía que le traía muy mala suerte y que, además, era muy feo. Sus soles siempre eran rojos, al igual que roja o anaranjada era la luz que asomaba por sus ventanas. Nada en el cuaderno de Liliana había sido coloreado...

La casa abandonada

Siempre íbamos a jugar a esa casa. Nos gustaba la sensación de estar en terreno de nadie. No, no era una casa en realidad, tan sólo el reflejo de lo que en otro tiempo había sido: unas pocas paredes que luchaban contra el tiempo y que se resistían al olvido. Un edificio cuyo techo ya había colapsado hacía años y que carecía de ventanas y puertas....

La Princesa

Curamil era la única hija que había tenido Pehuén con su esposa Ayelén, que había fallecido al nacer la pequeña. Era un hombre humilde y trabajador que vivía en la tribu del Gran Ranguel. La hija de Ranguel se llamaba Mailen, es decir, Princesa en mapudungun. Mailen gozaba de una gran popularidad, todos la querían y la respetaban por ser la hija...



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