Wilfred el lobo que no ataco a Caperucita


Esta que os voy a contar, es la verdadera historia que le sucedió a Wilfred, el lobo que se encontró con Caperucita y a la que en contra de lo que todos dicen, nunca llegó a ponerle una pata encima.

Un día de primavera, mientras todos correteaban felices por el bosque, un ruido resonó por todos los confines del mismo. Ruido, que provenía del estómago de Wilfred, un lobo con tan mala suerte, que llevaba días sin poder echarse nada a la boca.

Tan hambriento estaba, que se prometió a sí mismo, atacar al primer ser que apareciera ante sus ojos. En esas circunstancias se encontraba, cuando por el camino emergió la figura de una niña con una capucha roja y una cesta de la que salía un olor muy apetitoso.

Sin pensárselo dos veces, el lobo Wilfred, salió de su escondite y plantándose en medio del camino le dijo:

-¿Dónde va una niña tan pequeña por un lugar tan peligroso?

-Voy a casa de mi abuelita, para llevarle esta tarta que le ha hecho mi mamá y algunos frutos que yo he recolectado para ella.

-¿Una tarta? –dijo el lobo, mientras su tripa rugió como un león y miraba la cesta con deseo-

– Sí, de nueces y nata. ¿Te gustaría probarla?

-Nada me gustaría más en esta vida.

Y así fue, como el lobo pudo llenar su barriga, sin tener que cometer ninguna fechoría.

Escrito por Lucky en Cuentos de caperucita roja.

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